Iré a votar, pero vaya por delante que esta campaña es un claro signo de que se quiere ser agresivo para reducir la abstención (que será alta) en un clima de desconfianza, de crisis económica y de corrupción. De aquí al día de las elecciones me imagino que por todas las partes habrá más madera y que se hablará poco de lo que a los ciudadanos (que se nos presupone inteligencia) nos interesa.
Yo también.
Iré a votar, pero vaya por delante que esta campaña es un claro signo de que se quiere ser agresivo para reducir la abstención (que será alta) en un clima de desconfianza, de crisis económica y de corrupción. De aquí al día de las elecciones me imagino que por todas las partes habrá más madera y que se hablará poco de lo que a los ciudadanos (que se nos presupone inteligencia) nos interesa.
Saludos,
JP
Pues esta vez yo no iré. Y no me parece bien lo de tener que volver al doberman, denota fuertes carencias y bastante miedo.