Ayer se celebro 25 años del primer trasplante de corazón en el Hospital Marqués de Valdecilla.
517 intervenciones. Una de ellas le devolvió la vida a mi padre hará ahora 20 años.
( Entrevista a mi padre en el ALERTA 22/3/1990).Os recomiendo leerla
Hace 20 años mi padre ingresó en Valdecilla (algo habitual durante años), pero esta vez era distinto: o salía con un corazón nuevo o se acabó.
Llamó por teléfono para avisar, era sábado noche: “Nena que viene el corazón, que me operan esta noche”. Mi madre colgó el teléfono y se puso a llorar, estaba muy nerviosa. Llamo a mi tía Lady, que vivía en Santa Lucia, en aquel tiempo nosotros vivíamos en el Gurugú (el barrio San Martín). Mi tía subió como un rayo. Subió toda la cuesta de Canalejas como un rayo y en zapatillas. Se vino en zapatillas. “Todo va a salir bien”.
Mi hermano tenía 7 años, debía estar durmiendo. Yo creo que me fui a la cama, o me mandaron a la cama, acababa de cumplir 12, y no era totalmente consciente de lo que estaba pasando. “Mamá no llores”.
Al día siguiente al despertar creo que estaba mi abuela Lela, porque mi madre estaba en Valdecilla. La operación fue larga, pero fue muy bien. Mi padre siempre dice que aquellos médicos eran, con perdón, la hostia. Trabajaban mil horas y terminaban una operación y se les veía con libros para seguir estudiando. Y las enfermeras maravillosas: no le digas a mi padre lo contrario, tiene allí muy buenas amigas.
La historia tiene un final feliz. Después de un tiempo mi padre regreso a casa muchísimo mejor de lo que salió por última vez: Atrás quedaron los últimos años en los que Valdecilla era nuestra “otra casa”. Mi padre tuvo una segunda oportunidad. Nos dieron a todos una segunda oportunidad.
No quisiera imaginarme un país sin la cobertura sanitaria de la que disfrutamos. Mi padre jubilado con 30 años. Mi madre limpiadora. Con 2 hij@s pequeños. En EEUU mi padre estaría muerto. En España mi padre hace 3 años recibió un trasplante de riñón. Mi padre canta, va a pescar cuando hace buen tiempo y es racinguista hasta la médula y socio desde hace 25 años.
Yo estoy orgullosa de que tengamos un Hospital como Valdecilla. Un buen sistema sanitario público no sólo garantiza la igualdad social (como si esto fuese poco)…en muchos casos GARANTIZA LA VIDA.
Gracias y enhorabuena a tod@s los que hacen Valdecilla












Ruti, me ha costado arrancar a escribir esto. Al leer el titulo de tu historia de hoy en el blog, por un momento he pensado en no empezar a leer, y no empezar a leer por el dolor que me pudiese producir, ha sido estremecimiento lo que he sentido, se me ha arrugado el corazón un ratillo; estremecimiento y una envidia sana que no te puedes ni imaginar. Esa llamada de telefono mi padre, y todos nosotros, en casa, la estuvimos esperando siete largos meses,,, esa llamada no llegó. Cada día soñaba que al día siguiente sonaría ese maldito telefono diciendonos que un hígado nos estaba esperando en Santander. Llegó la muerte antes que ese dichoso hígado. Pero nosotras, mi hermana, mi madre y yo,, y mi padre en donde esté comentamos muchas veces lo bien que nos acogieron y nos trataron en esa segunda casa, hasta el final. Cada día era una esperanza y así nos lo transmitian, por un tiempo fueron nuestra familia. Alli, en nuestras estancias largas, pude compartir la felicidad de muchos compañeros de habitación transplantados, compañeros de habitación que habian vuelto a nacer.
Lo nuestro no pudo ser, seguramente el destino lo quiso así, pero me ha servido para ver la vida de otra manera. Mucha envidia sana y disfruta de él al máximo, la vida te ha dado esa oportunidad. ENHORABUENA!!!
Que nadie piense que la defensa de los servicios públicos es una manía que tenemos algunos. Que nadie piense que nos gusta pagar impuestos para los sueldos de los funcionarios. Que nadie piense que es una extraña manía, la de los que preferimos un poco más de sanidad pública, de educación pública, de pensiones pública, de apoyo publico a la dependencia… porque la igualdad en los derechos básicos salva vidas, y supone una muleta para una vida más digna para todos.
Un abrazo, bonito post.
Bien ligado niña. Saludos al señor carras XDDDDD
Hola Ruth
Hoy me ha emocionado mucho leerte. Ante todo me alegro mucho que saliera bien. Estar pendiente de una llamada que puede suponer la diferencia entre la vida y la muerte no es nada fácil de llevar.
De hecho, tener la muerte cerca nos hace ser conscientes que alguna vez llegará y por eso mismo tenemos que disfrutar mucho más del estar vivos.
Hace 6 años la sentí cerca cuando mi padre pasó por un cáncer. Finalmente salió todo bien gracias a sus grandes fuerzas de vivir y a los médicos que le atendieron en el hospital público en Logroño.
Ahora hace tres años que vivo en Argentina y veo las grandes diferencias en los sistemas sanitarios:
En España me atendía en la sanidad pública cada vez que iba al médico y nunca tuve ningún problema.
En Argentina, me atiendo con obra social (que es como se le llama a la privada). Conociendo el servicio y la atención de la obra social y la pública, no concibo vivir sin obra social y sin embargo desgraciadamente más del 85% de la población no tiene.
Tengo varios amigos que han tenido problemas graves de salud y tuvieron que desembolsar gran cantidad de dinero para atenderse por la privada.
También conozco a una chica que su hermana está ahora muy enferma y no puede pagar. Y ¿qué ocurre con toda esa gente que no puede pagarlo?
En definitiva, defender el sistema público de salud no es una “mania” es un ejercicio de dignidad ciudadana.
Hola Ruth, me ha conmovido mucho lo que acabo de leer. Nunca me he visto en una situación siquiera similar, pero, si intento ponerme en el lugar de personas que han pasado o están pasando por algo así, se me encoge el alma y me estremezco hasta más no poder. Muchos critican(-mos, a veces) el sistema sanitario que tenemos, pero podemos criticarlo, precisamente por esa razón, porque lo tenemos.
Cierto es que hay mucho que mejorar, meses de espera para una revisión, “profesionales” que por tener un mal día ( o por Dios sabe qué razón) te tratan como a ganado y tantas otras cosas por las que luchar, pero de bien nacidos es ser agradecidos (sí, aunque estén cumpliendo con su labor y se les pague por ello) así que, gracias mil a todos los profesionales que cuidan de nosotros y a quienes, hace 20 años, cuidaron y dieron lo mejor de si mismos para que hoy, puedas hablar de tu padre como acabas de hacerlo.
Ruth, muchas gracias por compartir esta historia con todos. Me hace reflexionar, entre otras cosas, que los avances tecnologicos nos son utiles si sirven para facilitar la vida de las personas y aumentar nuestra calidad y esperanza de vida, así como la FELICIDAD.
¡Seguro que el corazon de tu padre estará mucho mas feliz esta noche, de poder disfrutar esta noche con el 5-0 del Racing al Atletico!
Quiero daros las gracias a todos por vuestros comentarios, son el complemento perfecto al post.
Quiero mandarla un besazo (ya te lo daré en vivo) a Alicia. Yo también me he emocionado con tu historia, lamento que no llegase a tiempo. Es la otra cara de la misma moneda, por eso también hay que escribir esto: Para que la gente sepa que donar salva vidas. Yo estoy muy orgullosa de España que es uno de los paises del mundo con mayor número de donaciones y de la gente de Cantabria que dobla la media española.
un besazo y comparto todas vuestra reflexiones, y todo esto refuerza mi compromiso por luchar por una sanidad pública de calidad.
hola bien echo.
[...] amigos y amigas que seguís este blog, sin duda sabéis las motivaciones que me han llevado a elegir este reto. Sería un avance increible y estamos cerca de [...]